lunes, 18 de abril de 2016

Las Salinas de Cabo de Gata, Almería

Las Salinas de Cabo de Gata, situadas al sureste del Parque Natural del que toman su nombre, se extienden paralelas a la línea de costa del mar Mediterráneo y a las estribaciones de la Sierra de Gata, separadas de la playa por una barrera de dunas y unida a la cadena montañosa por declives pedregosos.

Estas salinas de aproximadamente 400 hectáreas, forman parte de una zona inundable sin salida al mar denominada Rasa Grande y se sitúan en los terrenos próximos al faro, junto a la antigua almadraba de Monteleva. Se formaron durante el Cuaternario y según algunos historiados se cree que pudieron estar explotadas desde la Edad.

El conjunto industrial lo conforman, una agrupación de edificios que constituyen en cierta medida un complejo similar a los conjuntos mineros, con particularidades propias del proceso de obtención de la sal, un proceso íntimamente ligado al territorio, en este caso al ecosistema húmedo de marisma, y al clima de la zona. Estas edificaciones serían las instalaciones de transformación y gestión, charcones o estanques, garbera o montañas de sal, muros, diques, isletas y playas; locales de almacenamiento, oficinas, y varaderos y astilleros.

En 1872 las salinas de Cabo de Gata, que habían sido propiedad del Estado, pasaron a manos particulares, y fueron muchas las empresas que se ocuparon de ella, llevando a cabo mejoras en las infraestructuras. La más importante la familia Acosta, quien fundó la empresa “Salinas de Almería” (1904), también conocida como “Salinera de Acosta”, que integraba las de Cabo de Gata y las de Cerrillos en Roquetas de Mar.

Ese mismo año comenzaron también la construcción de un poblado de trabajadores. Éste se levantó sobre un solar en el que existía un almacén de sal del s. XVIII. Constaba de una vivienda residencial para los propietarios, casas para los trabajadores y edificios para las oficinas, además de una iglesia para el culto. Este conjunto urbano estaba rodeado por un pequeño muro de un metro de alto para protegerlo de la arena, y formado por 30 viviendas. Estaba pensado para albergar a 100 personas en viviendas sencillas y uniformes.
En estos años la producción de las salinas llegó a 90.000 toneladas anuales, incluyendo las obtenidas en las instalaciones de Roquetas de Mar. A mediados del siglo XX se planteó la obtención de otros productos como sulfatos, bromuros y cloruros. Actualmente llegan a producir más de 30.000 toneladas anuales que se venden directamente a Islandia para la conservación del bacalao.

Las faenas de recolección se realizaban en los meses de junio, julio y agosto en condiciones especialmente duras. Después de que el agua se hubiera evaporado en los cristalizadores, la sal (unos 250 gr. Por litro de agua) era recolectada y transportada en vagonetas hasta su lugar de almacenamiento, donde era amontonada en montañas al aire libre. Las altas temperatura, la humedad y el constante esfuerzo físico que suponía empujar las vagonetas con su correspondiente carga y descarga, unido a los pobres jornales, hacían que el trabajo resultara una tarea extrema. La sal una vez seca, era llevada por muleros hacia los puntos de venta y consumo, pero también era embarcada en lanchones que llevaban la mercancía a los barcos de vela-vapor atracados frente a las salinas o anclados en la bahía. Llama la atención el aspecto interior de estas barcas por el color negro de su fondo, debido a la capa de alquitrán con el que se recubrían para evitar la corrosión de la madera.

Familias enteras se empleaban en estas tareas, sin descartar para el trabajo a mujeres y niños. Un gran contingente de trabajadores y trabajadoras eran contratados, tanto con carácter fijo como temporal. La fábrica de sal movilizaba a muchas personas y creaba riqueza en la zona. Carreteros, muleros, forjadores, carpintero… Los pescadores tradicionales simultaneaban sus salidas a la mar con el trabajo en las salinas.

La Salinas de Cabo de Gata fueron adquiridas en 1989 por el grupo Begal Solvay hasta el año 1996 en el que pasaron a ser propiedad de la empresa Salins du Midi et de l’Est, quienes en la actualidad también colaboran en el mantenimiento del espacio natural.

También se produce en estas instalaciones la Flor de Sal, un condimento diseñado para un mercado gourmet, un sal de enorme calidad de una inusual pureza, extraída a mano y madurada durante un año, que goza del favor de los mercado nacionales e internacionales por su sabor, textura y calidad natural.

+Info:





A la izquierda poblado de trabajadores, en el centro el embarcadero, y a la derecha fábrica de derivados de la sal.


Recolecta de la sal

Barca en la orilla esperando a ser reparada

Cintas transportadoras

Recolecta de la sal

Recolección de la sal

Trabajadores

Salineros

Salineros

Trabajadores

Trabajadores

Salineros

Amigos frente a la iglesia

Almacén y barrio de los trabajadores

Oficinas

Barrio e iglesia







lunes, 11 de abril de 2016

Fábrica de harinas "San Francisco", El Carpio (Córdoba)

La fábrica de sémolas y harinas San Francisco se sitúa al este del núcleo urbano, junto a la línea de ferrocarril, a 150 metros al este de la antigua estación de tren, en la carretera de Maruanas.

Este complejo industrial fue construido en 1921, y comezón a funcionar como harinera bajo la denominación de “Hijos de Francisco Gavilán Muñoz”. Está formado por un edificio principal, un silo con 17 celdas para almacenamiento de trigos y numerosas construcciones auxiliares y almacenes para trigos, harinas y subproductos, entorno a un espacio central. Cuando comenzó a funcionar tenía una capacidad molturadora de 35.000 a 40.000 kg de trigo al día, estando preparada técnicamente para producir toda clase de harinas y sémolas, y estuvo funcionando desde sus inicios con electricidad proveniente de la central hidroeléctrica de El Carpio.

El edificio principal responde a la tipología arquitectónica de fábrica de pisos. Se organiza en planta en U con 3 alturas, sótano y cubierta a dos aguas delimitada por un pretil. Al exterior, la fachada a la vía férrea presenta vanos rectangulares decorados repartidos de manera homogénea, y separados por pilastras continuas desde planta baja a cubierta. El conjunto se corona con un pretil de cubierta curvo en la parte central que indica sobre azulejo la siguiente descripción: Fábrica de harinas San Francisco Sistema Daverio.

Al interior, el proceso de producción se organiza por plantas. En el sótano se localizan las transmisiones generales y el motor eléctrico que movía el resto de la maquinaria. La planta baja estaba destinada a la molienda del grano. En ella se sitúan 10 molinos, una cepilladora y una mezcladora. La primera planta servía para conducir la molienda a la planta segunda y recibía el nombre de piso de canales. En ella se situaban una gran cantidad de tubos o canales y dos molinos para el remolido del salvado, así como varias cepilladoras y aspiradoras. El último piso estaba dedicado a la limpieza y ensacado de la harina. En él se ubican 5 planchisters, 5 sasores dobles, una báscula automática y un recolector de polvos de mangas múltiples y un motor para la maquinaria de la limpia: varias baterías de triarvejones, despuntadoras, lavadoras y satinadoras.

Finalmente, la fábrica de harinas “San Francisco” pasó a ser explotada desde principios de los años 1970 hasta el cierre de la misma, en la década de 1990, bajo la denominación “Moral Cubero e Hijos, S.A.”, de quien fue eje central D. Francisco Moral Cubero. Durante este periodo llegó a molturar trigo, para la extracción de harinas y subproductos, con una capacidad de unos 74.000 kilogramos al día.


En 2007 el Ayuntamiento de El Carpio quiso proyectar en dicho edificio un complejo residencial para mayores, algo que actualmente no sabemos en qué proceso se encontrará, por lo que a día de hoy esta harinera se encuentra abandonada.

+ Info:



Imágenes



1950

Trabajadores de la fábrica de harina.






lunes, 4 de abril de 2016

La Electromecánica, Córdoba

La Sociedad Española de Construcciones Electromecánicas, S.A. (SECEM) se fundó en Córdoba en 1917, la cual construyó un gran conjunto fabril dedicado a la metalurgia del cobre y a las construcciones eléctricas.
El complejo fabril estaba situado a unos 2 km al oeste de la ciudad en el distrito de Poniente. Se escogió esta ubicación por diversos motivos, entre ellos el hecho de que la vía férrea procedente de Madrid se bifurcara en este punto para dirigirse a Sevilla y a Málaga, algo que garantizaba la recepción de la materia prima y la distribución de las mercancías. Otro motivo fue el elevado número de mano obrera disponible en la ciudad debido a la crisis de mediados de la década de 1910, sobre todo a raíz de la paralización de los trabajos mineros en Cerro Muriano. También fue muy importante la proximidad del cobre de Riotinto Co. Ltd., y por último, uno de los factores más decisivos fue el abastecimiento de energía, procedente de la Sociedad Minero Metalúrgica de Peñarroya, de la que recibía carbón y suministro eléctrico.
En los primeros años se llevaron a cabo la adquisición de terrenos (los cuales llegaron a ser un total de 310 hectáreas), y la edificación de los talleres. El diseño de las instalaciones y edificios de la fábrica fue encargado al suizo Francisco Gay, el cual, además de construir los principales talleres, dotó al espacio con jardines, anchas avenidas para comunicar los distintos centros de trabajo y otras zonas verdes repletas de arboleda.
Una vez finalizada la construcción, la fábrica quedó dividida en tres secciones: electrolisis, construcciones mecánicas y construcciones eléctricas, en torno a las cuales existían un buen número de talleres auxiliares y otro tipo de construcciones. Desde su inauguración la fábrica se convirtió en un conjunto moderno, adaptado con las últimas tecnologías, como por ejemplo la instalación para el refino electrolítico del cobre, única en España.
En 1918 SECEM también construyó los pabellones para el alojamiento de sus trabajadores, junto con otras instalaciones como el lavadero y el retrete. La Sociedad concedía una única habitación para los solteros y matrimonios sin hijos, y dos en el caso de las parejas con hijos. Esta fue una solución provisional hasta la construcción del barrio, aunque después sirviera de vivienda a los nuevos obreros. La empresa construyó el primer barrio obrero en 1921, momento en el que también se construyó un aeródromo particular para la compañía, siendo este el primero de la ciudad. El espacio reservado para las viviendas de los trabajadores sufrió reformas hasta en 3 ocasiones, la primera en 1931 con la construcción de más viviendas que terminó con la construcción del Cuartel de la Guardia Civil, en 1940, la construcción la iglesia, y la Escuela de Artes y Oficios, la cual ofrecía a los trabajadores de la fábrica una extraordinaria cualificación. Y por último en 1957 la construcción de 237 viviendas más obra del arquitecto Eduardo Figueroa, conde de Yepes.
En el mes de marzo de 1921, la SECEM comenzó su actividad industrial, partiendo con 3 departamentos productivos, el primero el refinado del cobre, que le permitió a esta Sociedad el gran desarrollo experimentado en un momento en el que la industria demandaba enormes cantidades de alambre. En 1924, los 80.000 teléfonos instalados en España usaban ya el alambre fabricado en Córdoba. Segundo, el servicio de metalurgia de transformación, dividido en Trefilería y Estiraje, y Laminación y Cablería. Y por último las construcciones eléctricas, donde se fabricaba todo tipo de maquinaria eléctrica (motores, alternadores, dinamos, etc.) que duró menos de una década, ya que en 1930 se separó esta actividad comenzando así la andadura de CENEMESA (posteriormente Westinghouse y ABB).
Entre los obreros y empleados, la plantilla de SECEM en la década de 1940 era de unas 4.000 personas.
Durante la Guerra Civil se convirtió en un enclave estratégico militar, y su aeródromo fue usado para los aviones y sus instalaciones para fabricar material de guerra, llegando al punto de ser bombardeada.
La vida de esta sociedad duró hasta 1978, cuando para tratar de hacer frente a la crisis industrial, la dirección de SECEM llegó a un acuerdo con otras tres empresas del sector del cobre que controlaban más del 70% del mercado nacional, Pradera Hermanos, Sociedad Industrial Asturiana S.A. y Earle, fusionándose en una única empresa que se denominó Ibérica del Cobre, S.A. (Ibercobre). Finalizó así la vida de la Sociedad Española de Construcciones Electromecánicas en Córdoba, aunque no su actividad que se mantiene con el nombre de Cunext Copper Industries en la actualidad.
Hoy día, sólo se conservan las naves y talleres que han mantenido su uso metalúrgico, aunque tan transformadas para su adaptación a las nuevas técnicas de trabajo que cuesta reconocer su aspecto anterior, y el resto de edificios han sido derruidos o se encuentra en completo abandono. Las barriadas, por lo contrario, han sido las mejor conservadas, gracias al mantenimiento del uso de las viviendas. Sin embargo, la imagen de estas barriadas obreras se encuentra muy alterada.

+Info: 

Ubicación (Fuente J.M. Fuertes Espejo)


Ubicación 1927 (Fuente J.M. Fuertes Espejo)


(Fuente J.M. Fuertes Espejo)


(Fuente J.M. Fuertes Espejo)


Barrio de los ingenieros 1959 (Fuente J.M. Fuertes Espejo)


Proyecto de viviendas para los ingenieros y empleados 1956 (Fuente J.M. Fuertes Espejo)





Planos del Cuartel de la Guardia Civil (Fuente Archivo Municipal de Córdoba)




Planos de la Escuela de Arte y Oficios (Fuente Archivo Municipal de Córdoba)

(Fuente J.M. Cano Sanchiz)



SECEM (Fuente J.M. Fuertes Espejo)

Primeros hornos (Fuente J.M. Fuertes Espejo)

Trabajadores en la línea de cableado (Fuente A.J. González)

Trabajadores del taller de construcciones eléctricas (Fuente J.M. Cano Sanchiz)

Trabajadora del taller de montaje de máquinas (Fuente A.J. González)

Trabajador de SECEM (Fuente A.J. González)

sistema de fichas para controlar el tiempo de trabajo en una fábrica de Vizcaya. Abajo ficha de un obrero de SECEM (Fuente J.M. Cano Sanchiz)

Subestación eléctrica (Fuente J.M. Cano Sanchiz)

Oficinas Generales (Fuente J.M. Cano Sanchiz)


Almacenes generales (Fuente J.M. Fuertes Espejo)

Nave del generador (Fuente J.M. Cano Sanchiz)

Barriadas (Fuente Archivo Municipal de Córdoba)

Iglesia de Ntra. Sra. del Rosario (Fuente Archivo Municipal de Córdoba)

Barriadas (Fuente Archivo Municipal de Córdoba)

Fábrica en los años 70 (Fuente J.M. Fuertes Espejo)

Situación actual de los terrenos que comprendían la fábrica de SECEM